*—Callum:
Inhaló y exhaló profundamente, repitiendo el mismo procedimiento una y otra vez mientras trataba de calmar los nervios que lo atenazaban.
Desde el encuentro con Camille, Callum se había debatido durante días si ir o no a casa de sus padres y darles la cara. La sola idea lo consumía; se había sentido incómodo, culpable, peor que nunca… hasta que la noche anterior Dominick habló con él, lo tranquilizó y juntos decidieron que era momento de hacerlo.
Ahora estaban allí, frente a la facha