Subtítulo:
“La desconfianza es la semilla que más rápido destruye una manada.”
El claro aún olía a sangre fresca cuando cargaron el cuerpo inconsciente de Marcus de regreso al campamento. El silencio era denso, casi insoportable. Nadie se atrevía a hablar, porque todos sabían que cualquier palabra podía encender un fuego imposible de apagar.
Kael caminaba al frente, con el cuerpo tenso y los ojos brillando de furia. Ariadna lo observaba en silencio. Conocía esa expresión: no era la de un líder