Subtítulo:
“No todas las amenazas vienen del exterior… algunas se despiertan dentro.”
Kael no esperó. En cuanto el aullido desgarró el bosque, se transformó. Sus músculos se tensaron y sus ojos adquirieron un tono ámbar salvaje. El Alfa había emergido. La bestia ya no se contenía.
Ariadna dio un paso atrás al sentir la oleada de poder. Él era imponente, pero no por su tamaño… sino por lo que vibraba en el aire: autoridad, ira, urgencia.
—Jack —rugió por el enlace mental—. ¡Frontera norte! ¡Cód