-Darius-
Cerré la puerta de la habitación dejando a Annabel dentro.
–Habla. –Mi voz de Alfa estaba al mando. No tenía la paciencia para esperar.
–Otro asesinato señor.
Lo miré fijamente, mientras sentía como la rabia crecía dentro de mí. Y no solo yo era el que estaba enojado. Bat también lo estaba.
–¿Otro? ¿Tan pronto? –gruñí, casi más para mí que para él. Apreté los dientes. Esto ya se estaba saliendo de control. –Dejame adivinar… yo lo ordené.
–Sí Alfa.
–¡Maldición! –Esto ya no era un hec