-Darius-
Los primeros pasos dentro del territorio me golpearon con una mezcla de nostalgia y alivio. El aire tenía un olor único, a hojas húmedas y corteza viva. A hogar.
No necesité anunciarme. Apenas crucé el límite en el bosque, un aullido se alzó en la distancia. Y como si el bosque hubiera contenido el aliento durante cinco años, los árboles se estremecieron. Y se empezaron a escuchar más y más aullidos. Estaban comunicando algo: el Alfa había vuelto.
Los centinelas me vieron primero, y