Capítulo 48.
Capítulo 48
Arya.
Dorian se marchó de la habitación dejando tras de sí un silencio que pesaba más que su presencia. Me toqué los labios, que aún palpitaban por su beso, y sentí mucha rabia contra él, pero sobre todo contra mí misma.
La vulnerabilidad era un lujo que no podía permitirme en esta mansión de espejos y dagas ocultas.
Me acerqué a la cama donde Kael y Elian dormían abrazados. Su respiración era acompasada, pero algo en el ambiente me hizo detenerme. Un rastro casi imperceptible, un