Capítulo 30.
Capítulo 30
Arya.
El río bajaba con una furia inusual, pero para mí, el ruido más fuerte era el de mi propio pecho. El vínculo, ese hilo invisible que me unía a Dorian vibraba con una agonía que me cortaba la respiración.
Caminé por la orilla, buscando raíces de sauce para un ungüento. Cuando de repente, lo vi.
Entre unas ramas en un recodo donde la corriente perdía fuerza, había un bulto demasiado grande para ser un tronco. Mi cuerpo se tensó al instante.
Solté mi cesta y corrí hacia el agua