Muchos padres parecen preferir que sus hijas aprendan piano o baile, actividades que las hacen ver más elegantes y bonitas. ¿Será que papá pensaba igual? ¿Creería que el taekwondo era muy brusco? El ánimo alegre de Sofía se desvaneció en un instante.
—¿Cómo crees? —Daniel se apresuró a negar— Me da mucho gusto.
Sofía lo miró desconcertada.
Daniel explicó: —Si aprendes taekwondo, podrás protegerte incluso cuando yo no esté contigo.
—No podría pedir algo mejor.
Sofía, emocionada, le tomó el rostro