Lucrecia después de que se despidió de Adrianna, pudo demostrar lo que realmente sintió y lo ocultó a su amiga. Entró a su auto agarró el volante, lo apretó con tanta fuerza y un grito desgarrador salió de su interior.
—¡Aaaahg! —lloró, lloro desconsoladamente sintiendo impotencia y dolor por no haber estado ahí para su amiga, ayudarla en el proceso. Y, sobre todo, por no saber quién lo los invitados que había aquella noche,cometió ese delito que le cambió la vida a su amiga y sobre todo no sup