Capítulo 14 —Tres cosas
Narrador:
Cuando la risa se fue apagando, quedaron solo ellos dos, bajo la noche quieta, envueltos en el silencio espeso de un momento que ya no sabían cómo sostener sin tocarlo. Sasha lo miró, sin una gota de ironía, sin esa coraza que solía interponer entre ellos. Su mirada era seria, vulnerable, peligrosa.
—Bésame otra vez —susurró —Pero de verdad esta vez.
Eros no respondió con palabras. Se acercó con la lentitud de quien está a punto de cruzar un umbral sin retorno,