Capítulo 125 —Todas apuestan por el Diablo
Narrador:
Sasha entró al despacho sin tocar la puerta, como siempre. Él alzó la vista apenas, detrás de un café y una carpeta con nombres que seguramente no vivían para contarlo.
—Hola, papá, necesito hablar contigo —dijo ella, cerrando la puerta detrás.
—¿Sobre qué? —preguntó El Diablo, sin levantar la ceja. Su tono era seco, pero expectante.
Sasha se cruzó de brazos. Parecía segura, pero se notaba incómoda. Caminó hasta quedar frente al escritorio.
—