Capítulo 126 —Cromosoma imaginario
Narrador:
El Diablo llamó a sus hijos, al despacho justo después del atardecer. No porque fuera más poético, sino porque a esa hora los gemelos estaban menos peligrosamente creativos. Sofía entró como quien va a una obra de teatro; Mateo, como quien fue arrastrado contra su voluntad. Se sentaron en los sillones frente al escritorio. Mateo cruzó los brazos, tenso como si esperara un castigo. Sofía, en cambio, tenía los ojos peligrosamente brillantes, pues como b