Capítulo 107 —Entre tropezones
Narrador:
Natalia llevaba más de una hora corriendo por toda la mansión. Revisaba detalles, acomodaba floreros, daba órdenes, se aseguraba de que las habitaciones estuvieran impecables, y al mismo tiempo luchaba con los caprichos de dos niños que parecían haber comido un kilo de azúcar cada uno. La ansiedad por el regreso de Aylin y Roman se le notaba en cada movimiento.
—¡Mateo, si pateas otra vez ese jarrón, te lo cuelgo del cuello como trofeo! ¡Y Sofía, por el a