Artemius ya estaba esperando a su Alfa en el despacho, lo que tenía para decirle no le resultaba para nada sencillo, pero le sería honesto por que tenía derecho de saber la verdad
El imponente lobo entró y tomó asiento en su cómoda silla, frente a él yacía Artemius, el rostro del historiador no parecía tener buen semblante
— ¿Y bien? ¿has traído lo que te pedí? ya sabes ahora de quién se trata, ¿pudiste encontrar algo con respecto a ella?
— Lo hice, pero.... Alfa, mucho me temo que no serán b