Valentina estaba demasiado cansada y débil por el parto, ella fue instalada en una amplia habitación, el bebé que dormía plácidamente estaba a su lado vestido con un enterito azul, la madre lo tenía envuelto en una frazada
Ella estaba intentando no dormirse pero los ojos se le cerraban, quería estar pendiente del bebé por si lloraba de hambre o frío, Abel se dió cuenta de que su alma gemela estaba agotada, así que fué el mismo a cuidar del cachorrito
Valentina lo vió acercarse
— ¿Necesitas algo