— ¡Hola mi amor!
El Alfa Masherano recibía a su hermosa luna el un kiosco que decoraron especialmente para ella en el jardín, Lizandro no podía dejar de admirar la angelical belleza de Valentina, sus hermosos ojos azul avioletado, su cabello color chocolate, su blanca piel, el vestido que él personalmente había elegido para ella le quedaba perfecto
— Hola mi Alfa, estás... estás demasiado apuesto hoy, pareciera que celebramos algo, no es mi cumpleaños, ¿es... hoy tu cumpleaños? es que mírate, l