Esa misma tarde Alfa y luna citaron a la mejor organizadora de bodas de Nueva York, la mujer cuando escuchó que el millonario Masherano quería que su boda estuviese lista para dentro de una semana, por poco y lo rechaza, pero el hombre le iba a pagar excelentemente bien y se lo puso como reto personal
En la cita, Lizandro también opinó sobre la decoración, las flores, banquete y demás detalles, el dejaba ver con total seguridad lo que quería en la boda, el costo no importaba, la planeadora se qu