Valentina y Lizandro se encontraban concentrados en organizar su boda, el Alfa también se había involucrado, le había puesto a su amada luna a los mejores expertos en organizar bodas, la joven y bella arqueologa solo elegía colores, texturas, sabores, flores y demás, todo sería a su completo gusto a excepción de la canción que bailarían cuando ya fueran esposos esa la elegiría el apuesto lobo
Valentina llegó a la cita al salón de Anastasia Drago, se sorprendió al verla tan joven, la diseñadora