Escapando de los malvados betas.
La beta corrió a decirle a su esposo que había visto como la luna cargaba a su hijo muerto en brazos.
— ¡Esposo, por fin las cosas se han puesto a nuestro favor, el cachorro herido que se debatía entre la vida y la muerte dejó de existir!
— ¿Cómo dices? ¿Estás segura de que realmente murió?
— Yo mismo ví a esa patética loba cargando a ese engendro muerto, lucía como un zombie. Si el Alfa la hubiese visto se hubiese desencantado de ella. Esa luna Jamás tendrá la belleza de nuestra hija