El destierro de la beta.
Cuando por fin después de caminar por horas la beta Esmeralda pudo llegar a su pequeña villa, estaba muerta de cansancio, pero necesitaba ver a Leonardo y saber que era lo que había pasado. Solo que se encontró a sus padres furiosos y estos la pusieron al tanto de la situación.
— ¿Cómo que esa inútil loba se fue? ¡Entonces... me ha dejado el camino libre la muy estúpida! — La loba se ojos amarillos rió de alegría, sentía que había cálido la pena la larga travesía.
— Si, ella se fué despu