Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz de los focos del acorazado era una cuchilla blanca que desnudaba su desesperación. El Bósforo, negro y gélido, golpeaba los costados de la lancha muerta.
Dante estaba de rodillas junto al motor, con las manos metidas en el compartimento, ignorando el metal que le quemaba los dedos. Su respiración era un gruñido rítmico, un esfuerzo por no colapsar mientras las torretas del gigante de ace







