Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire de Estambul entró en los pulmones de Elara cargado de salitre, especias y el aroma rancio del poder absoluto. Al bajar del jet, el Palacio del Bósforo se alzaba frente a ella como una jaula de oro labrada en mármol blanco.
Las luces de la ciudad se reflejaban en el agua oscura, pero para Elara, el mundo se reducía al frío del metal de las esposas que acababan de retirarle.
Caminó por la alfombra roja extendida sobre el muelle pri







