Mundo ficciónIniciar sesiónEl asfalto del aeródromo privado vibraba bajo el rugido de las turbinas de un jet Gulfstream. El aire apestaba a queroseno y a la humedad salada de la costa de Niza. Dante fue arrastrado fuera de la camioneta negra, sus pies golpeando el suelo con la pesadez de quien ya no posee su propio sistema nervioso.
Elara forcejeaba entre dos hombres de negro, sus dedos clavándose en los antebrazos de sus captores. El hábito de monja ensangrentado se agitaba violentamente co







