La noche cayó sobre la Mansión Morgan, envolviendo la propiedad en un silencio pesado, Katerina extrañaba Rusia, pero también estar lejos de su padre era un poco de calma para ella, aunque no pertenece en su totlaidad al mudno de su padre, sabía perfectamente como funcionaba aquello. Había un poco de lluvia afuera.
Katerina observaba a través del cristal empañado de la ventana, con la mirada perdida en un horizonte que parecía tan lejano como inalcanzable. Afuera, la lluvia caía con una cadenci