Después de tres semanas de recuperación intensa, Maximilien regresó finalmente a la compañía. Su aspecto había cambiado; los meses en coma le habían dejado huellas visibles, pero su porte seguía siendo imponente, y su paso, firme como siempre.
Esta vez cruzó el umbral del edificio acompañado únicamente por Caleb. Gracia, en los últimos días de su embarazo, se había quedado en casa por decisión de él mismo. Pensaba que merecía ese descanso, después de todo lo que había entregado.
Clara lo esperab