Lauren recibió la notificación de la descalificación de su obra y, al leer el papel, la rabia la carcomió por dentro. Arrugó la hoja con fuerza y la lanzó a la basura, maldiciendo a Gracia entre dientes.
—¿Has visto, mamá? Como siempre, Gracia metiéndose en mis planes. Esa maldita no se cansa de ser una piedra en el camino. ¿Qué voy a hacer ahora? Mi carrera está arruinada. Todos saben que cometí fraude, ahora nadie va a querer exponer mis obras.
María la miró con calma, pero con una severidad