Capítulo 15:La última cerradura
La noche, espesa como tinta, envolvía silenciosamente el penthouse, y el silencio, denso como una red hermética, oprimía el pecho impidiendo casi respirar. Karla yacía en la cama, con los nervios tensos como cuerdas de arco; cualquier leve sonido provocaba en ella ondas expansivas de inquietud, como una piedra lanzada en un lago en calma.23:47.El chirrido de la puerta principal al abrirse retumbó con fuerza, semejante al trueno en la profundidad de la noche. Instantes después, firmes pisadas res