La noche envolvía el penthouse con un silencio casi opresivo. Karla yacía en la cama, y cada pequeño sonido provocaba una onda de choque en sus nervios tensos.
Eran las 11:47 PM cuando escuchó el eco pesado de la puerta principal al abrirse. Segundos después, resonaron pasos firmes sobre el mármol: Maxton había llegado a casa.
Karla contuvo el aliento, escuchando cómo esos pasos se acercaban. Sin embargo, al pasar por el pasillo, el sonido se detuvo abruptamente. Acto seguido, unos pasos pequeñ