El trayecto transcurría en un silencio peculiar. Luna repasaba mentalmente los pendientes que había dejado en la empresa, intentando calcular cuánto se retrasaría si Andrey tomaba un atajo; sin embargo, cuando las calles familiares quedaron atrás y el coche se incorporó a una vía de circunvalación, la duda se convirtió en certeza.
—¿Andrey? —preguntó con cautela—, ¿por qué no giraste hacia el distrito empresarial? La oficina queda al otro lado…
Él no apartó los ojos de la carretera; simplemente