Para Rosie esto es un sueño, es que no lo puede creer, estar en los brazos de un hombre que era tan inalcanzable para ella y que la acaricie con tanta intensidad, que sus besos la suban al cielo e incluso sentirlo adentro, siente quemarse y su amor se hizo más fuerte luego de aquel suceso pasional en el que ambos llegan al clímax.
No pudo aguantarse más y con intriga posa su mirada hacia él sin siquiera parpadear y le dice:
—Maximus, yo quiero hacerte una pregunta.
A lo que él pasa sus mano