Siendo las 4 de la tarde.
Rosie cruzó la gran puerta de las Empresa Livingston. El mármol oscuro y el cristal frío reflejaban su figura, haciéndola sentir pequeña, pero no la detuvieron. Había venido por una razón para intentar llegar a un acuerdo con maximus para ayudar a su hermana.
Su hermana necesita con urgencia donde pasar unas noches, y solo la vasta y vacía mansión de Maximus podía proporcionárselo sin objeciones externas. Rosie caminaba con una urgencia silenciosa hacia la zona de as