Rosie no hace más preguntas, aunque su alma está gritando por respuestas. El temor la paraliza, y un silencio pesado se instala en el lujoso interior del vehículo. Guarda ese silencio porque la ansiedad le ha causado una extraña sensación de vacío en el estómago. Percibe, con una intuición que la aterra, que lo que vendrá a continuación será demasiado doloroso para su frágil estabilidad. Por otro lado, Máximus intenta ser lo mejor posible para ella; mantiene su mano firme sobre la de ella, busc