XIMENA
—Mira, Ángelo, ya me acordé por qué peleaba, es que no quiero que me llenes de guardaespaldas que ni siquiera me dejan respirar. Es algo muy harto, yo necesito mi espacio; esta situación me repudia, me cansa; no es la tranquilidad que el médico dijo que yo necesitaba o mejor es que nos vayamos lejos. Estoy planeando dejar a mi hermana encargada de la empresa.
—Por favor, amor mío, yo solo quiero protegerte; no me perdonaré si algo te pasa o a nuestro bebe; te juro que sentí mucha rabia c