Capítulo 42.
MAIA CARRIZALES.
—¿Recuerdas el trato?
—Sí —le respondo.
—Muy bien —me dice—. En cuanto acaben de conversar, gritas avisándolo, ¿entendido?
Asiento con la cabeza antes de que Nicolás salga de la oficina y que la puerta de esta, unos minutos después, vuelva a ser abierta, solo que está vez entran dos guardias custodiando a Cameron.
Me levanto de la silla y espero a que le quiten las esposas para que Cameron venga a abrazarme rápidamente y yo le devuelva el abrazo.
—¿Estás bien? —me pregunta preo