Capitulo 41.
MAIA CARRIZALES.
—¿Vas a comer? —niego sin verlo—. Bueno, más para mí.
Veo como mi plato desaparece y escucho como él empieza a comerse mi desayuno.
—¿Tú en serio quieres que me embarace? —le cuestiono.
—Claro que sí, ¿acaso no es obvio?
—¿Y si te doy un bebé y me dejas en paz?
Escucho como se le cae el cubierto encima del plato.
—¿Qué? —suena sorprendido— ¿Qué acabas de decir?
—Tú quieres un bebé, yo quiero mi libertad y olvidarme de todo esto —empiezo a explicar—. Así que lo he estado pensand