Zeynep tomó aire, buscando un tema que desviara la atención de sus sentimientos y de la cita con Carlos.
—Además... —añadió Zeynep—, tenemos problemas reales. Sé que en cualquier momento Azra presentará la demanda. No podemos olvidarnos de eso.
El cambio de tema funcionó. La mención de Azra borró el romanticismo del rostro de Kerim, reemplazándolo por preocupación.
—Es cierto —admitió Kerim, bajando la mirada—. Lo había olvidado con todo el caos de Emmir y mi padre. Tengo que enfrentarme a ella