CAPÍTULO IV: LA CUARTA CENA
No quiero esperar hasta el viernes
OLIVIA
Debo confesar que no me esperaba tanto alboroto. Esto tenía que ser obra de la jefa de Recursos Humanos, imagino que motivada por los consejos o peticiones del Director de la empresa; porque no me explicaba el hecho de que todos los empleados de la aseguradora paralizaran sus labores e interrumpieran sus horas de almuerzo, por unos minutos, solo por mí.
—¡Feliz cumpleaños, Olivia!
—¡Felicidades! —me dijeron unos y otros, con