Al siguiente día, Hendricks y Aiden decidieron que uno de ellos se quedaría con Lía hasta encontrar una niñera para atenderla.
Aiden, quien tenía menos trabajo en la oficina, se quedaba con ella en el penthouse, ya que su trabajo lo podía hacer siempre que tuviera una computadora y conexión a internet.
La noticia de la existencia de Lía, la hija de Hendricks, seguía fresca, y los dos mantenían en secreto su relación, sabiendo que los padres de Hendricks, aunque amorosos y respetuosos, eran con