Hendricks toma el anillo y lo vuelve a poner en su mano depositando un tierno beso. Aiden, aún con la emoción a flor de piel, lo mira intrigado y le pregunta en un susurro:
—¿Cómo llegaste tan rápido? Pensé que te llevaría más tiempo... ¿Acaso tú papá no te retuvo o intentó impedir que vinieras?
Hendricks sonríe de lado, aunque sus ojos revelan una seriedad que Aiden reconoce al instante.
—No pudo hacer nada, soy mayor de edad, es mi vida —Hendricks lo observa, notando el silencio tenso en Aide