Justicia equivocada. Capítulo 4. Surgir entre las cenizas.
El mundo se difuminó en rayas grises y blancas mientras la arrastraban por los pasillos del centro de reclusión.
La treta había sido sencilla, aunque eficaz. Fingiendo que habían sido envenenadas, imitando la agonía de la muerte, las llevaron a la enfermería con susurros urgentes y pasos frenéticos.
Su actuación había sido suficientemente convincente, pero la doctora de la enfermería, cómplice de las reclusas, con el ceño fruncido, declaró inadecuada la enfermería para esas emergencias tan gra