Capítulo 93: Despertar de la intimidad.
Tanya respiraba en oleadas suaves y uniformes mientras se desperezaba en el sofá, con un velo de cansancio que suavizaba sus rasgos en una sonrisa serena.
Sus párpados aleteaban como delicadas alas de mariposa en reposo, proyectando sombras sobre sus mejillas sonrojadas.
Él estaba sentado junto a ella, con su propia sonrisa reflejando la de ella, un reflejo de pura satisfacción.
Su dedo trazó un lento y adorable camino desde la mejilla de Tanya, hasta la curva de su cuello, deslizándose con rev