Capítulo 92: Fuego ardiente.
Recogieron los restos de la comida y fregaron los platos, Alyssa se había sentado a jugar, pero mientras los esperaba, se quedó dormida, su respiración se suavizó al ritmo constante del sueño.
Alexander y Tanya la vieron y sonrieron, le acariciaron su frente y sus cabellos con suavidad, con un tacto tierno, lleno de una promesa silenciosa.
Alexander la llevó a la misma habitación donde estaban sus hermanos, mientras tantos, ellos tomados de las manos, salieron al aire fresco, donde el crepúsc