Capítulo 55: Tormenta de emociones.
Paul apenas había pegado un ojo durante toda la noche y es que no podía dejar de ver a Eletta, tenía una extraña sensación, era como una mezcla de ansiedad, euforia, y aunque le costaba admitirlo le encantaba tenerla en su cama.
“Claro que mejor habría sido tenerla en la cama por otra cosa y no pasando la borrachera”, le dijo su conciencia y él dio un gruñido molesto.
Lo que no podía negar, es que mientras más la miraba, más le gustaba y eso lo estaba enloqueciendo. Había sido difícil tener que