Capítulo 54: Verdades reveladas.
Los hombres caminaron siendo precedidos por Ludovica, quien se había trasladado en completo silencio mientras hacían el recorrido en el auto, solo interrumpido por sus esporádicos sollozos y así comenzó a recorrer el pasillo del hospital hasta que vio la figura de Piero.
Enseguida empezó su actuación, comenzó a llorar como una mujer angustiada, corrió hacia él y se agarró a sus brazos.
—Piero… qué alivio verte ¿Dime cómo están mi marido y mi hijo? —preguntó sin ocultar la preocupación en su r