En menos de veinte minutos bajó al recibidor donde habían quedado con la esperanza de ser la primera, pero Peter ya estaba allí charlando amigablemente con Pierre.
Nada más verla, su mirada la piropeó
-Tan rápida como espectacular- dijo él. Está usted guapísima, mademoiselle Stanton.
-Gracias- dijo ella y, acto seguido, se volvió a saludar a Pierre.
Se marcharon intercambiando halagos, pero durante el trayecto de ida Peter habló muy poco, lo que puso a Anne más nerviosa aún de lo que estaba.
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