Ella lo miró, completamente atónita, paralizada. Hasta aquel instante siempre habría pensado que, si Peter le decía alguna vez lo que acababa de decir, ella reiría y gritaría, histérica de felicidad. Porque jamás llegó a creer que realmente lo haría. A Peter le gustaban las mujeres divertidas, hermosas y de éxito, con las que poder mantener una relación pasajera que tenía su fecha de caducidad antes incluso de comenzar.
No obstante, sabía que no estaba mintiendo. Con ella no jugaba.
-Me he preg