Mundo ficciónIniciar sesiónMateo leyó el mensaje una sola vez antes de que el teléfono terminara estrellándose contra la pared de su despacho privado con una violencia tan brutal que el dispositivo explotó en fragmentos negros sobre el mármol. El sonido seco del impacto atravesó el silencio del penthouse como un disparo. Aun después de que la pantalla destrozada resbalara lentamente hasta el suel







