Capítulo 26; Una ardiente noche. 🔥
Tras cerrar la puerta, Eloise se acercó con paso lento a la inmensa cama, mientras que Leonardo, se arrastró sobre la misma, hasta sentarse al borde. Eloise, se detuvo frente a él y lo observó en silencio.
—Eres preciosa...—le dijo mirándola directamente a los ojos, esos ojos que a él le encantaban tanto. Con sus grandes manos acarició la cintura, aunque sus manos estaban por encima de la tela de su bata de pijama, Eloise se estremeció ante el tacto masculino... extendió sus manos y acarició el