Epílogo; La felicidad de dos alma que son una.
Eloise, observó su imagen frente al espejo y parpadeó un par de veces ahuyentando las lágrimas que sin poder evitar llegaron a sus ojos.
—¡Eres la novia más bonita del mundo!— exclamó Jeannette desde un costado.
—Preciosa— afirmó Giulia.— mi hermano estará loco de felicidad en cuánto te vea. —sonrió con amabilidad — Gracias Eloise, Leonardo es mucho más feliz desde que llegaste a su vida.
—De hecho, todos lo somos— suspiró Chiara— no solo haces feliz a mi hijo, sino que también nos entregast