—¡No me toquen, que no saben con quién se están metiendo!
—Salga por las buenas o lo llevamos a la comisaría, por las malas. Usted decide, que a nosotros nos da igual si es el hijo de presidente o del barrendero, solo cumplimos con nuestro trabajo de preservar la paz.
—Ya me calmo, ¿contentos? Ves lo que haces, Evelyn, me van a llevar detenido por tu culpa, como puedes decir que me amas y me haces esto —seguía gritando, mientras forcejeaba con ambos oficiales
—No entiende ni con manzanitas, que