FINAL
—Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre. —Mientras ellos se daban un casto beso y muchos aplaudían, ellos salieron de la mano, con una enorme sonrisa adornando sus rostros.
—Se ven tan lindos —expresó Evelyn, una vez que ellos salían de la puerta de la iglesia, acompañada del brazo de su hermoso rubio.
—Están enamorados, eso hace que sus ojos brillen así— respondió Sebas.
Caminaron a paso lento, un poco alejados de todos; ese día eran simples espectadores, observando aquella tie